ALGO, PARECIDO A LA CONCIENCIA...
Algo, parecido a la conciencia...
UN ANIMAL SOÑADO POR KAFKA*
Es un animal con una gran cola, de muchos metros de largo, parecida a la del zorro. A veces me gustaría tener su cola en la mano, pero es imposible; el animal está siempre en movimiento, la cola siempre de un lado para otro. El animal tiene algo de canguro, pero la cabeza chica y oval no es característica y tiene algo de humana; sólo los dientes tienen fuerza expresiva, ya los oculte o les muestre. Suelo tener la impresión de que el animal quiere amaestrarme; si no, qué propósito puede tener
retirarme la cola cuando quiero agarrarla, y luego esperar tranquilamente que ésta vuelva a atraerme, y luego volver a saltar.
franz kafka: Hochzeitsvorberéilungen airf dem Lande, 1953.
*FUENTE: EL LIBRO DE LOS SERES IMAGINARIOS. De JORGE LUIS BORGES, con la colaboración de MARGARITA GUERRERO.
Sábado, 12 de Mayo de 2007
Vida paralela*
En algún momento lejano de la historia de la vida, después del salto de un grupo de organismos del agua a la tierra y la consecuente separación del día y la noche con sus respectivos comportamientos asociados, surgió en los mamíferos y vertebrados de sangre caliente un proceso mental que desde entonces los diferenciaría para siempre de sus parientes lejanos, los pájaros y reptiles: el sueño REM. Usina de nuevas posibilidades, mutaciones del pensamiento, terreno de simulación, teatro creativo en el que uno casi siempre es uno (y uno siempre es el observador de sus sueños), durante esta fase onírica la mente se separa en una instancia ejecutiva: la mente se mira a sí misma.
*Por Mariano Sigman
La historia del sueño -que empieza casi con la vida hace unos 3000 millones de años- tiene dos revoluciones relativamente recientes. La primera sucede hace unos 300 millones de años con el peregrinaje del agua a las tierras secas. Entonces se da una separación abrupta entre el día y la noche. Cazar, reproducirse y evitar ser cazado se vuelven menesteres del día. Reposar y repasar los menesteres del día anterior se vuelven asuntos de la noche. Así el sueño se ordena en el tiempo y se establece en las horas sin luz ocupando el resto del día. La segunda revolución del sueño en realidad no fue un evento discreto en la historia sino una sucesión de progresiones. En esta fragmentación de la historia quedaron de este lado los pájaros y los mamíferos, vertebrados de sangre caliente. Las tortugas, las lagartijas, serpientes y otros tantos se quedaron en el preludio de un gran evento: el
desarrollo de una nueva fase del sueño, conocida como sueño paradojal, o simplemente como sueño REM (por las siglas en inglés de "movimientos oculares rápidos").
Durante esta nueva fase del sueño, exceptuando el movimiento ocular, toda actividad queda completamente inhibida, con lo que la actividad mental queda desligada de las acciones. Esta inhibición de toda actividad motora tiene un costo tal vez demasiado alto para los pájaros, cuya estabilidad requiere de un cierto esfuerzo muscular. Tal vez por esta razón el sueño REM extendido y
duradero sea exclusividad de los mamíferos. ¿Qué sucede durante el sueño REM y por qué la emergencia de esta forma del sueño establece una fractura en la historia del sueño y tal vez de la cognición?
Durante el sueño de onda corta -término con el que se resume a todas las formas del sueño que no son REM- se produce un "repaso mental". Una consolidación de memorias ya gestadas durante el día. Durante el sueño REM se da una forma diferente de aprendizaje creativo que resulta de un
pensamiento menos ordenado. El sueño REM, en movimiento frenético de ojos durante la quietud de la noche, es una usina de nuevas posibilidades, mutaciones del pensamiento, una fuente de variaciones de los espacios y soluciones posibles. Las anécdotas del sueño creativo abundan. Los científicos suelen contar el relato de Kekulé que revolucionó la química encontrando, en el sueño de una serpiente que se mordía la cola, la forma circular de la estructura del benceno. Qué mejor manera de convencer a escépticos racionalistas del día de la importancia de la creación nocturna.
Sin embargo, seguramente sea más pertinente la historia de un músico inglés que amaneció del sueño con una melodía que no le era propia y de la cual tampoco podía recordar dónde o de quién la había escuchado. Ejecutó rápidamente las notas en un piano y luego las fue repitiendo a distintos amigos y oídos en busca de un autor que nunca apareció. La melodía había emanado en sueños, no era la réplica de nada existente. Paul McCartney le asignó una letra y un título, "Yesterday", sin saber si tenía alguna
referencia al sueño ni que iba a convertirse en el símbolo de la música de aquella época.
En humanos los períodos REM están casi inequívocamente asociados al sueño.
Saber esto (salvo por algunas objeciones pertinentes) no es demasiado difícil. Basta interrumpir a un durmiente en distintos estados y preguntarle inmediatamente sobre el contenido de su sueño. La diferencia es sustancial según si el sujeto durmiente ha sido despertado durante el REM o el sueño de
onda corta.
¿Cómo saber si sueña un gato o un perro? Y más aún: ¿cómo saber del contenido de su sueño? Casi cualquier persona suficientemente cercana a un gato o a un perro asume con certeza que éstos sueñan, incluso a veces parecen sueños plácidos, a veces pesadillas. Para evidenciar el sueño, y en parte su contenido, en un experimento difícil e inteligente llevado a cabo hace casi cuarenta años, Michel Jouvet inhibió en una serie de gatos las neuronas que frenan la acción motora. En la noche, el sueño de onda corta tenía la placidez habitual y sin embargo, durante el sueño REM, los gatos, agitados, maullaban y movían las patas como defendiendo o cazándose. Ya no mediando la inhibición del músculo, los procesos mentales durante este estadio del sueño se plasmaban en acciones.
En humanos, sobre todo en occidentales post-vieneses, la narrativa del sueño ha sido objeto de extenso estudio. Freud ahondó fuertemente en su contenido distinguiendo, entre otras facetas, un sueño que replica el pasado ("el resto del día") y un sueño que simula el futuro, que se evidencia en situaciones de ansiedad, donde el sueño se usa como un terreno de simulación. Muchos estudiantes han dado un examen la noche antes de rendirlo. Allan Hobson, un psiquiatra e investigador (contemporáneo) del sueño, ha trabajado con mucho más énfasis en la forma del sueño. En su descripción sintética, el sueño es una forma de psicosis o demencia, dada por cinco rasgos fundamentales: 1) Desorientación en el tiempo, en el lugar y en los personajes. 2) Alucinaciones visuales. 3) Distractibilidad y déficit atentivo. 4) Pérdida de memoria. Y 5) Pérdida de perspicacia o entendimiento (no saber qué soñamos durante el sueño).
Mutaciones del pensamiento
Con excepción de la pérdida de perspicacia -cuya relevancia es tal vez pertinente para otros menesteres-, estos rasgos contribuyen a la narrativa desordenada, explorativa, ebria, libre-asociativa, propia del delirio. Estos rasgos son también necesarios para el pensamiento creativo, para generar
nuevas situaciones que no se deducen ni inducen de manera simple de la experiencia previa. Dada una buena mano de cartas, lo más posible es que al barajarla nos encontremos con una mano peor y en una partida (o en el mundo) real la mejor opción será mantener el statu-quo. Cada tanto, sin embargo,
algún nuevo desorden resultará en una mano sorprendente, imprevisible, y mejor que la del orden previo que se había consolidado. La misma estrategia evolutiva de mutar y seleccionar se replica en la ontogenia cognitiva, con el sueño REM como una fuente de mutaciones. En la historia abunda la proliferación de estados estables que se suceden en cadenas discretas. Cada tanto, alguna variación intencional, alguna propuesta radical, algún accidente, alguna locura resulta exitosa, modifica el orden establecido y se
vuelve norma. En la historia del deporte estas transiciones abruptas son bien conocidas. En el salto en alto, todos los saltadores (desde el siglo XIX) saltaban en un estilo conocido como "tijera", lo que llevó a un salto máximo de 1,68 m. Luego fueron siguiendo una serie de estilos, y con el advenimiento esporádico de cada uno, un salto discreto en la altura máxima del salto, hasta llegar, luego de casi una decena de cambios de estilos, a un record actual (del cubano Javier Sotomayor) de 2,45 m.
Así, se consolida una idea intuitiva del sueño. Este funciona como un espacio de simulaciones inmune, un teatro para poner a prueba sin riesgo el espacio de posibilidades. El fracaso (la muerte) en el sueño es triste, doloroso y preparativo, pero mucho menos grave que el fracaso (la muerte) durante el día. Durante la noche, en la espera de la vigilia donde uno ha de estar presto para la acción existe un cierto tiempo donde uno puede preguntarse "¿Y si...?": ¿Y si un personaje en realidad fuese otro? ¿Y si
dos lugares compartiesen algo que nunca se me hubiese ocurrido? ¿Y si una situación frustrante no hubiese sucedido? A los soñadores ávidos, sin embargo, sucede que hay un hecho que les llama la atención entre tanto "¿Y si...?" Entre tanta mutación, permutación, alteración, discontinuidad y compresión del espacio de posibilidades dos rasgos permanecen, en gran medida invariantes: uno casi siempre es uno y uno siempre es el observador de sus sueños. Muy raramente, en el sueño, uno se viste de otro. Esta
perseveración de la identidad en un pensamiento tan vago es un hecho llamativo. También es muy infrecuente que el sueño sea observado (o incluso narrado) por un personaje que no sea uno mismo. Estos ingredientes invariantes sugieren tal vez un aspecto importante del sueño, una instancia en la que uno observa y evalúa un mundo de situaciones alteradas.
Más allá del carácter bizarro de los sueños, esta situación observacional de duplicación de la primera persona, un agente (uno, yo) que evalúa un personaje (uno, yo) fruto de la separación entre las historias y las acciones establece una situación novedosa de un carácter muy similar a uno de los rasgos distintivos de la conciencia. Sin embargo, la conciencia florece en plena vigilia, en ausencia absoluta de sueño. ¿O no?
El sueño no es el único territorio propio para la gesta de simulaciones. La otra situación arquetípica, aparecida en la historia de la vida poco después del sueño REM y propiedad casi exclusiva de los mamíferos, es el juego. Sean perros, gatos (o perros y gatos), niños o adultos los que juegan, ciertos
rasgos icónicos compartidos con el sueño se replican: sucede en ausencia de objetivos fuera del contexto del juego (salvo en su versión profesionalizada), son de un carácter social marcado e involucran
permutaciones, exageraciones, representaciones, cambio de roles, contiene un carácter explorativo y una trama con reglas propias, probablemente distintivas pero necesariamente consistentes. Seguido, el juego viene acompañado de una falta total de perspicacia y de un dominio y ocupación de la realidad. Muchas veces nos olvidamos que el juego es un juego. El juego, como el sueño, se desvanece, o se hace menos frecuente con la edad. Los adultos sueñan menos y juegan menos. Y sobre todo, el juego, como el sueño,
es un territorio inmune. En el juego y en el sueño todos podemos, como los gatos, poner varias veces a prueba nuestras vidas.
La defensa de la vigilia
Esta sucesión histórica -que el juego siga al sueño REM en la historia evolutiva- sugiere (sin que esta idea pierda demasiado sentido si se vuelve más metáfora que hecho) que el juego es una manifestación de una invasión del sueño REM en la vigilia. Fuera de la carcaza del encierro mental provisto por la inhibición muscular, este espacio narrativo donde la sucesión de pensamientos se desliga de las acciones, se vuelve confabulada y sostenida en un mundo no necesariamente consistente con el ambiente. La
presión evolutiva contra este suceso no necesita referencias a la selva. Los soñadores diurnos, los colgados, los volados, los fumados, salvo en contadas excepciones algunas décadas pasadas y pese a su celebrada fama creativa, pagan caro su falta de contacto o referencia con la realidad. La adicción al
juego y la consolidación en una realidad soñada en la vigilia dan algunos casos raros, exagerados, patológicos, en el que aun las necesidades primarias (que son sin duda los despertadores más eficientes) como la sed o el apetito son inatendidas, dando lugar a una "muerte lúdica". Si en tamaña protección hogareña la distracción de los estímulos es peligrosa, en la selva este riesgo se hace mucho más evidente.
Así, se dan tres situaciones relacionadas a este hecho:
En primer lugar, los jugadores o soñadores diurnos son predominantemente animales que, en su nicho, tienen poco riesgo de ser predados, grandes cazadores o especies bien escondidas. Entre ellos se encuentran algunos grandes jugadores: los tigres, los lobos, los delfines y los monos.
En segundo lugar, la inducción del juego, la fábula o el sueño diurno emergen con el aburrimiento, con la falta de estímulos o con su monotonía.
En ausencia de un mundo externo interesante, aun en la vigilia, los soñadores generan uno propio, más rico e interesante. Esto suele inducir el sueño (aun cuando el estímulo es interno, es conocido que una buena receta para la inducción del sueño es la repetición periódica de un evento) y en algunas situaciones en las que la fisiología adecuada para pasar a un estado de reposo no está dado, se induce un sueño diurno. El sueño de soñar se separa del sueño de dormir. En tal situación uno puede persistir hasta que salvo situaciones patológicas, un ruido abrupto, un movimiento brusco o una necesidad íntima llevan a una situación de contacto directo con la realidad.
En tercer lugar, la mente reflexiva (pavloviana, la que sigue un estímulo de su adecuada respuesta) y la mente simulativa (la del sueño nocturno o de aquel que asalta la vigilia) se separan. Todos podemos conducir mientras divagamos en los pensamientos más extraños. Esta es, junto con la duplicación del "uno" producida por el sueño entre observador y actor, la segunda y última duplicación pertinente. Esta especie de embriague mental en el que la mente que compartimos con todos los invertebrados, deductiva,
activa, que establece las cadenas bien determinadas en la experiencia cotidiana pasa a coexistir con una mente más libre, capaz de hacer asociaciones arbitrarias, de simular escenarios distintos, de contener e
inhibir los deseos primarios, de evaluar el futuro lejano.
La emergencia de la conciencia
Se va cerrando el círculo. En algún momento lejano de la historia de la vida, la mente más simple emergente del sistema nervioso (también más simple) funciona como un operador capaz de establecer transiciones definidas. Alejarse del peligro, acercarse al alimento. En algún momento de la historia evolutiva frente a la emergencia a la superficie, el día y la noche se separan y durante la noche se interrumpe la acción. Algunos animales repiten algunas acciones del día, escondidos en cuevas y en la
oscuridad. El aprendizaje no se interrumpe y comienza un preludio de simulación. Pero este gesto repetitivo, esta replicación fidedigna no necesita una evaluación, un agente que mire la acción. La noche avanza y en algún momento, cambiando algún parámetro de la ganancia del sistema, se empiezan a producir gestos extraños, combinaciones y asociaciones bizarras.
Ha empezado la exploración. Un buen uso de este teatro de posibilidades requiere un evaluador que elija las buenas barajas, aquellos elementos productivos del delirio. La mente se separa en una instancia ejecutiva, librada de toda acción, lo que le permite hacer aun lo aristotelianamente imposible, y otra instancia evaluativa. La mente se mira a sí misma. Este vicio nocturno se desencasilla y empieza a ocupar, además de la noche, el aburrimiento. La mente se vuelve ávida de estímulos y llena los huecos del
día con más simulaciones y evaluaciones. Este ejercicio es duplicativo y reflexivo. Las dos maneras de funcionar coexisten, la vieja mente que actúa y la nueva mente que simula y evalúa. Las simulaciones y la acción. En este círculo que se cierra, en este teatro que se ha creado y en esta instancia de monitoreo, evaluación, selección, de un gran espacio posible ha surgido un nuevo proceso, cuya consecuencia subjetiva es drástica. Estas mentes han creado una imagen de ellas mismas (o más precisamente del soma y el ambiente en el que se desarrollan), de sus acciones, y de todo elemento, sensorial, motor, mnemónico que contribuye a ella. Aún no hay (o no han aparecido necesariamente) lenguaje ni símbolos precarios, pero ya hay tigres, y gatos y delfines y ya ha aparecido la conciencia.
Mariano Sigman es físico, doctor en neurociencias e investigador del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.
*FUENTE:
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/futuro/13-1705-2007-05-12.html
La casa de Asterion*
*Jorge Luis Borges
Y la reina dió a luz un hijo que se
llamó Asterión
APOLODORO, Biblioteca, III, I
Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito (1) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aquí ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la Tierra. (Mienten los que declaran que en Egipto hay una parecida.) Hasta mis detractores admiten que no hay un solo mueble en la casa. Otra especie ridícula es que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el Sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que me habían reconocido. La gente oraba, huía, se prosternaba; unos se encaramaban al estilóbato del templo de las Hachas, otros juntaban piedras. Alguno, creo, se ocultó bajo el mar. No en vano fue una reina mi madre; no puedo confundirme con el vulgo, aunque mi modestia lo quiera.
El hecho es que soy único. No me interesa lo que un hombre pueda transmitir a otros hombres; como el filósofo, pienso que nada es comunicable por el arte de la escritura. Las enojosas y triviales minucias no tienen cabida en mi espíritu, que está capacitado para lo grande; jamás he retenido la diferencia entre una letra y otra. Cierta impaciencia generosa no ha consentido que yo aprendiera a leer. A veces lo deploro, porque las noches y los días son largos.
Claro que no me faltan distracciones. Semejante al carnero que va a embestir, corro por las galerías de piedra hasta rodar al suelo, mareado. Me agazapo a la sombra de un aljibe o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración poderosa. ( A veces me duermo realmente, a veces ha cambiado el color del día cuando he abierto los ojos.) Pero de tantos juegos el que prefiero es el del otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa. Con grandes reverencias le digo: Ahora volvemos a la encrucijada anterior o Ahora desembocamos en otro patio o Bien decía yo que te gustaría la canaleta o Ahora verás una cisterna que se llenó de arena o Ya verás cómo el sótano se bifurca. A veces me equivoco y nos reímos buenamente los dos.
No sólo he imaginado esos juegos; también he meditado sobre la casa. Todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce [son infinitos] los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes. La casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Esto no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce [son infinitos] los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado Sol; abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el Sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo.
Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensangriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que alguna vez llegaría mi redentor. Desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara todos los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá que me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?
El Sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba un vestigio de sangre.
- ¿Lo creerás, Ariadna? - dijo Teseo -. El minotauro apenas se defendió.
A Marta Mosquera Eastman
El original dice catorce, pero sobran motivos para inferir que en boca de Asterión, ese adjetivo numeral vale por infinitos.
Transcripción del cuento, por Henzo Lafuente. www.apocatastasis.com. Noviembre 2001
*Fuente: http://www.apocatastasis.com/la-casa-de-asterion-jorge-luis-borges.php
INCOMPATIBLES*
La gente pasea morosamente por los caminos de tierra, sorprendiéndose por el tamaño desmesurado de los cerdos; la gracia de los caballos; el precio inalcanzable de los toros premiados, tan apacibles ellos detrás de cucardas y banderas.
Hay un olor a animal que supera los aromas de la comida ofrecida por vendedores ambulantes y puestos de frituras. Un olor que encabrita los instintos de humanos y bestias. Las voces y los gritos broncos forman una urdimbre de espanto.
El sol pone su sombra para tranquilizar la imaginación.
Frente a las jaulas hablan dos criadores.
Uno dice tener un macho excepcional, joven, en óptimo estado reproductivo, de excelentes líneas e impecable genealogía.
El otro alaba a la hembra que posee. Bello pelaje, caderas anchas, contextura sólida.
Detrás de las vallas, los dos ejemplares se miran con profunda tristeza. Son de la misma especie, pero los separan los relatos.
El macho tiene cuerpo humano y cabeza de toro. La hembra húmedos ojos de mujer sobre un cuerpo bovino. Son minotauros de diferentes épocas.
*de Mónica Russomanno. russomannomonica@hotmail.com
Las vaquitas son ajenas...*
*Por Osvaldo Bayer
No mandemos los garrotes de la Gendarmería para solucionar problemas sociales. Aprendamos de nuestros niños. Contra el hambre y la miseria vienen marchando desde Misiones. Y llegarán a Buenos Aires el viernes que viene, a las 15 a Plaza de Mayo. Allí estaremos todos esperándolos. Llevan adelante
el lema: "Ni un pibe menos, el hambre es un crimen". Una sociedad que se precie de decir que constituimos una democracia no puede seguir permitiendo que el cincuenta por ciento de nuestros niños esté viviendo bajo el nivel de pobreza. Cuántas veces lo seguiremos diciendo. Si es necesario lo
repetiremos en cada una de nuestras contratapas. Que nuestros campos "ubérrimos", como los calificaron tantos poetas, no sean capaces de alimentar a nuestros niños, no tiene disculpas. Que no haya las suficientes espigas de oro para elevarlos a la categoría de niños sanos, no tiene disculpas. Si revolvemos las cifras estadísticas que nos hablan de los niños anémicos y los que mueren diariamente porque viven en la miseria, tenemos la obligación de mirarnos al espejo. Obligación de cada ciudadano.
Argentina. Tierra y pan, techo y escuela. En cambio, villas miseria, violencia siempre en aumento. Rejas, rejas, rejas. Hasta en las plazas. "Ved en trono a la noble igualdad", cantamos. El poder efectivo goza de su injusticia encerrándose en los countries. Más rejas ante más pobreza. A la violencia de la sociedad injusta se la trata de olvidar con más guardias personales, agencias de custodios. Pero allí también nace la corrupción. Más policía también es igual a más corrupción en las sociedades injustas. No es la solución, los garrotazos uniformados van a producir más violencia de abajo. Sin ninguna duda. El diálogo es lo único que ayuda. El saber repartir equitativamente. A cada cual lo suyo. Principalmente a cada niño, a esos que han cesado de sonreír apenas después de nacer. El papa Ratzinger, en vez de preocuparse tanto por el aborto tendría que hablar del hambre infantil. No enseñarle al ser humano a rezar al Altísimo, sino aconsejarle de salir a la calle con la sagrada palabra de la protesta contra la injusticia. La verdadera religión tendría que ser la que nos enseña la equidad, el derecho de todos a la vida. Enseñar el no al eructo del festín de los del poder efectivo y el sí a los ojos de alegría de los niños cuando se les entrega todos los días el pan fresco del derecho de vivir.
Por eso esperaremos el viernes a los niños misioneros organizados por Pelota de Trapo, en la que está el espíritu amplio y generoso de Alberto Morlachetti, el hombre de la mano y el espíritu abierto para quienes sí tienen el alma blanca, pero el estómago con el vacío que crean los injustos.
En Rosario se hizo un hermoso homenaje a aquel grande que se llamó Atahualpa Yupanqui. El hombre que en sus canciones trajo todo el dolor de los pueblos originarios de la tierra. Dolor, pero también su profundo lenguaje de la poesía del aire, los soles y el viento. "Las vaquitas son ajenas, las penas
son de nosotros." Así, en la canción la verdad y la protesta profunda y dolida. Parco, hondo. Sabía traducir las palabras de las piedras y el silencio del algarrobo. El dolor sin palabras de la madre kolla cuando partía su hijo para siempre. La ira en los ojos de esos hombre silenciosos cuando venían gobernadores, ministros y uniformados y se les quitaba la tierra de mil años con un papelito firmado por el juez de turno. Todo lo decía don Atahualpa con su guitarra, nunca guardó silencio. Y en las palabras con que, en ese acto, expresé mi admiración por el poeta de los cerros y el silencio recordé algo que la historia oficial ha callado. Que don Atahualpa sufrió prisión por decir la verdad y construir la protesta.
Fue cuando expresó con toda la fuerza de su genio la demanda por la humillación que habían sufrido los kollas jujeños cuando en 1946 hicieron el llamado "Malón de la paz", desde el norte de Jujuy hasta Buenos Aires en una numerosa columna que atravesó todo el territorio de la República hasta llegar a Buenos Aires. En la Plaza de Mayo los recibió Perón, pero pocas horas después se los llevó al Hotel de Inmigrantes -terrible ironía, a quienes vivían desde siglos atrás en tierra americana, en Buenos Aires, se
los hospedó en ese lugar para extranjeros recién llegados- y sin pausa alguna se los desalojó días después de allí, se los cargó por la fuerza con la policía y la marina de guerra, se los metió en vagones de carga y fueron obligados a volver a su tierra de origen sin ver cumplido su sueño de que se
les devolvieran las tierras para que la comunidad las trabajara. Todos los detalles de este comportamiento vergonzoso de las autoridades de esa época están reflejados en el libro Los indios invisibles del Malón de la Paz de Marcelo Valko, que acaba de publicar la editorial de las Madres de Plaza de Mayo. Ahí está la carta que les escribió Atahualpa Yupanqui a los maltratados kollas. Ahí les dice: "Hermano Kolla: te lo advertí, hermano Kolla. Recuerdas que te hablé de Condorcanqui, de Katari, de Pillipico?
Ellos también como tú, se echaron el sol al hombro y caminaron senderos del Ande hasta las Pampas desiertas, con la ilusión que la vida prende en los seres humildes que creen que aquellos que viven bien piensan y sienten bien.
Te vi pasar por los caminos del Tucumán, saludé tu esfuerzo con mi mayor alarido. Nuestros ponchos conversaron sobre cosas comunes. El mío, rojo y azul dijo las cosas del sueño alto y de la copla libre. El tuyo, castaño y pardo como tu vida y como la tierra que el rigor aconseja al corazón que sabe esperar siglos la aurora que libera de las sombras". Y más adelante le señala: "Tú, indio del Ande, mestizo de la Puna, huésped de Buenos Aires, fuiste echado a patadas. Roto quedó tu erkencho. Destrozado tu bombo. Con las hilachas de tu pobre poncho enjugaste tu llanto. Tu llanto, hermano kolla. ¡Cómo me duele tu llanto que es el mío y el de todos los que animamos nuestro corazón para mostrar la injusticia de tu voz! Ahora marcharás camino del regreso, que son para tu pueblo caminos de derrota. Allá conversarás,
superada tu angustia, con tono más altivo. ¡Supay Huarkanka Huachaska!"
Por publicar esa carta, Atahualpa Yupanqui fue detenido y pasó seis meses a disposición del Poder Ejecutivo en la cárcel de Devoto. ¿Cómo se puede enviar a la cárcel a un cantor del pueblo por defender a sus hermanos de sangre? Después de la cárcel, Atahualpa marchó al exilio.
Pero pasaron muchos años, estamos ya en la década del sesenta y Atahualpa dio un concierto de canciones en Madrid. Ahí estaba Perón, en el exilio, y concurrió al recital. Terminada la función el general Perón subió al camarín del cantor indio. Atahualpa relata que cuando lo vio a Perón, le dijo: "Qué feo es el desarraigo, ¿no?. Cuando usted me mandó al exilio, por defender yo a los kollas y por decirle que fue un latrocinio envagonarlos y mandarlos al norte... que era una vergüenza lo que se hacía con los hermanos... es feo el desarraigo..."
-Entiéndame -le respondió Perón-, lo que pasa es que fue un lobby que me hicieron la gente de Patrón Costas, el Ejército, la Gendarmería y el general Filomeno Velazco. Además, cuando uno está arriba hay que tomar medidas... si no los paraba a ustedes me pedían una reforma agraria de fondo, y no
estábamos para una reforma agraria...
Los pueblos originarios siguen pidiendo con una extrema paciencia la devolución de sus tierras. Actualmente, por ejemplo, mapuches piden la devolución de 500 hectáreas en tierras de Leleque, las cuales hoy "pertenecen" al empresario italiano Benetton. Pero lo piden con dignidad.
Como hay un pedido parlamentario que esa tierra se expropie al actual "propietario" y se dé a los legítimos pobladores, Nahuelquir y Curiñanco, los mapuches interesados, se oponen a que sean expropiadas, porque así va a ir ese dinero a Benetton. Y se preguntan: ¿por qué darle dinero por algo que no le pertenece?
Increíble. La dignidad por encima de todo.
Y por eso hemos saludado el proyecto del diputado patagónico Pablo Pascuriello por el cual propone el cambio de nombre de las plazas, calles y monumentos que lleven el nombre de teniente general Julio Argentino Roca, y que en el futuro pasen a llamarse "Pueblos originarios". Esto, por respeto a
la mayoría de los argentinos, ya que de acuerdo con los estudios antropológicos el 56 por ciento de nuestros habitantes lleva sangre de esos pueblos que habitaron desde siempre estas tierras. Es un verdadero insulto que ese general, autor de la llamada "campaña del desierto", sea honorificado de esa manera. Sabemos que esos honores se lo dieron quienes se beneficiaron con las tierras ocupadas por el ejército de ese general. Y el ejemplo de la dignidad va cundiendo. Honor a la comisión municipal de la
localidad de El Huecú, en Neuquén, que acaba de quitar el nombre de Roca a su avenida principal. De haber vivido don Atahualpa, hoy mismo hubiera viajado hasta El Huecú y en una esquina de la avenida recién bautizada con un nombre digno hubiera templado su guitarra y entonado Caminito del indio.
*Fuente: Página/12
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-84857-2007-05-12.html
*
Queridas amigas, queridos amigos:
El domingo 13 de mayo del 2007 presentaremos en la Radiofabrik Salzburg (107.5 FM), entre las 19:06 y las 20:00 horas (hora de Austria!), en nuestro programa bilingüe Poesía y Música Latinoamericana, música de la compositora mexicana Marcela Rodríguez. Las poesías que leeremos pertenecen a Edgar Castellanos Jiménez (Ecuador) y la música de fondo será de Pedro Nel Martínez (Colombia). ¡Les deseamos una feliz audición!
ATENCIÓN: El programa Poesía y Música Latinoamericana se puede escuchar online en el sitio www.radiofabrik.at
(Link MP3 Live-Stream. Se requiere el programa Winamp, el cual se puede bajar gratis de internet)!!!! Tengan por favor en cuenta la diferencia horaria con Austria!!!!
REPETICIÓN: ¡La audición del programa Poesía y Música Latinoamericana se repite todos los jueves entre las 10:06 y las 11:00 horas (de Austria!), en la Radiofabrik de Salzburgo!
Cordial saludo!
YAGE, Verein für lat. Kunst, Wissenschaft und Kultur.
www.euroyage.com
Schießstattstr. 44 A-5020 Salzburg AUSTRIA
*
Reescribiendo noticias. Una invitación permanente y abierta a rastrear noticias y reescribirlas en clave poética y literaria. Cuando menciono noticias, me refiero a aquellas que nos estrujan el corazón. Que nos parten el alma en pedacitos. A las que expresan mejor y más claramente la injusticia social. El mecanismo de participación es relativamente simple. Primero seleccionar la noticia con texto completo y fuente. (indispensable) y luego reescribirla literariamente en un texto -en lo posible- ultra breve (alrededor de 2000 caracteres).
Enviar los escritos al correo: inventivasocial( arroba)yahoo. com.ar
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Editor responsable: Lic. Eduardo Francisco Coiro.
Inventiva Social publica colaboraciones bajo un principio de intercambio: la libertad de escribir y leer a cambio de la libertad de publicar o no cada escrito. los escritos recibidos no tienen fecha cierta de publicación, y se editan bajo ejes temáticos creados por el editor.
Las opiniones firmadas son responsabilidad de los autores y su publicación en Inventiva Social no implica refrendar dichos, datos ni juicios de valor emitidos.
La protección de los derechos de autor, o resguardo del copyrigt de cada obra queda a cargo de cada autor. Inventiva solo recopila y edita para su difusión los escritos que cada autor desea compartir.
Inventiva Social no puede asegurar la originalidad ni autoria de obras recibidas, solo verificar que un autor con nombre Y/o seudonimo , y una dirección personal de mail nos envia un trabajo.
Respuesta a preguntas frecuentes
Que es Inventiva Social ?
Una publicación virtual editada con cooperación de escritores y lectores.
Cuales son sus contenidos ?
Inventiva Social relaciona en ediciones cotidianas contenidos literarios y noticias que se publican en los medios de comunicación.
Cuales son los ejes de la propuesta?
Proponer el intercambio sensible desde la literatura.
Sostener la difusión de ideas para pensar sin manipulación.
Es gratuito publicar ?
En inventiva social no se cobra ni se paga por escribir. La publicación de cada escrito es un intercambio de libertades entre el escritor y el editor, cada escritor envia los trabajos que desea compartir sin limitaciones de estilo ni formato.
Cómo se sostiene la actividad de Inventiva Social ?
Sus socios lectores remuneran con el pago de una cuota anual el tiempo de trabajo del editor.
Cómo ayudar a la tarea de Inventiva Social?
Difundiendo boca a boca (o mail a mail ) este espacio de cooperación y sus propuestas de escritura.