COMO UNO EVOCA LOS FANTASMAS DEL PASADO...
TIEMPO*
Aquellos instantes donde el tiempo es sólo poesía,
donde las caras de la luna desnuda
se posan en la sombra del cuerpo,
hasta sentir su ausencia ya agotada.
Donde los malos pensamientos son sólo años que han pasado
y la piel recubre las huellas que rozan las grietas del abdomen;
el lugar, el beso antepuesto a los labios y una voz exagerada,
colman todo sitio anterior y se desdicen de todo lo dicho en miseria.
Será la predicción la nueva verdad que pueda oír el reloj,
sus manos, aún descubiertas, renuncian a toda melancolía
y reclaman el tiempo que ha sido atrapado entre los libros.
En este instante, el ir y venir,
es como observar los rostros del peor sufrimiento y callar,
humillado por las insinuaciones de la cadencia,
sin la presencia de ese humor
y voltear a ver el pasado sufrimiento
sumergiéndose en el llanto invertido y la risa transformada en locura.
*De Jenny Levine Goldner. jenny_offline@yahoo.com
COMO UNO EVOCA LOS FANTASMAS DEL PASADO...
LA OCTAVA MARAVILLA*
*De Vlady Kociancich.
5
Conocí a Victoria en Argentinos Juniors, el mismo día en que dos amigos míos, integrantes del equipo juvenil de basquet que salió campeón esa temporada, se expulsaron voluntariamente del club. Tiraron la biblioteca del presidente a la recién estrenada pileta de natación.
Yo estaba entre los que se agolparon a mirar cómo los peones sacaban el mueble de la pileta -una biblioteca matrona, con anchas molduras talladas- y los socios cadetes pescaban lo que había quedado de los libros después de una noche en el agua.
-El crimen -gemía el presidente- fue cometido al amparo de las sombras nocturnas, si señor.
Miraba, repito, más asombrado que divertido, pero con la turbia satisfacción de contarme entre los testigos del acontecimiento del año, cuando oí que alguien gritaba mi nombre desde el otro lado de la pileta. Era Paco Stein, mi amigo de toda la vida.
Que se llamara Paco jamás nos sorprendió, ni a mí ni a la barrita de la cuadra y del club, como corresponde a muchachos criados en medio de nacionalidades confusas. Ignoro por qué grieta se filtró el apodo español (el verdadero nombre, Boris, lo descubrí o me lo dijo cuando ya no vivíamos en Villa del Parque) en una familia tan estrictamente judía como la suya. Pero Paco mismo era una misteriosa digresión en el relato bíblico de los Stein.
No había heredado un solo rasgo del padre, un hombre de sonrisa aguachenta que raras veces salía de su taller de sastre. Tampoco de la madre, rubia, menuda, pálida y de movimientos cautelosos, como si convaleciera de alguna grave enfermedad, cuyo aspecto frágil estaba desmentido por la salud de hierro y la acerada legislación que imponía a la casa, al marido, a los tres hijos y aun gato blanco, Mitsi, que sabía hacer pruebas de habilidad como los perros y maravillaba a los vecinos. Las hermanas mayores no se daban con nadie, se casaron muy jóvenes y desaparecieron del barrio.
Paco Stein tenía el pelo erizado y rojo, la cara redonda, pecosa, los ojos grandes y saltones intensamente azules, la nariz chica, los labios gruesos, los dientes desperejos y mal cuidados, la risa fácil y cierta inclinación por la bebida fuerte de un tipico irlandés.
Nunca conocí una persona más sociable. Había en él algo de Mitsi, el gato. Uno tenía su pequeño circuito de amistades y relaciones pero el mundo de Paco no terminaba en la frontera de cuatro o cinco calles. Estaba en todas partes y su presencia verborrágica, risueña y feroz de vivacidad, brotaba en cualquier suelo, como si ese pelirrojo de físico endeble, petiso, flaco, sin músculo, guardara unos cuantos pelirrojos diplomados en diferentes especialidades. Gran jugador de truco, imaginativo bailarín, asador impecable de nuestras escapadas al Tigre, astro de nuestro primer equipo de fútbol, combinaba estas habilidades de índole social con un cerebro cuya actividad admirábamos y sólo a medias comprendíamos.
Porque le interesaba todo: la ciencia, la filosofía, la pintura, el teatro, el cine, la literatura. De sus viajes al centro -frecuentes, solitarias incursiones que respetábamos como otras tantas pruebas de su excentricidad- volvía con una cargazón de libros de segunda mano y una experiencia que trataba infructuosamente de comunicarnos. Recuerdo una famosa partida de truco en el Café Juncal cuando nos habló de una película que (gesticulando, colorado de excitación, el rojo pelo alborotado), calificaba de revolución en la Historia del Cine. Nadie lo tomó en serio porque la había visto en el Lorraine, que era una sala para dormirse. La memoria produce asociaciones insólitas. Hoy, tantos años después, alguien menciona El Ciudadano y el impresionado muchacho que fui recita: "Por el río Paraná venía navegando un piojo". Aquel día, casi lo echamos del café. Lo salvó ganar el campeonato ante el asombro de su compañero de juego. Lo salvó su simpatía. Lo salvó la conciencia generalizada de que Paco o no Paco, su apellido era Stein, su inteligencia una marca de fábrica.
Es extraño. Escribo sobre Paco Stein como si hubiera muerto. Peor, como uno evoca los fantasmas del pasado. Y no es así. Paco está vivo y en Buenos Aires. aunque desde mi vuelta de Berlín, nada lo asegura. No sé. No entiendo este desvío nostálgico de mi relato, si sólo quería hablar de Victoria.
(CONTINUARÁ)
-La Octava Maravilla. Seix Barral. Biblioteca Breve-
UN AÑEJO REPORTAJE A JEAN BAUDRILLARD
"Para mí, el 11-S fue una gran fuente de energía intelectual"*
LA VANGUARDIA. ESPECIAL PARA CLARIN
A los 74 años, Jean Baudrillard no abandona su costumbre de sorprender y generar polémicas. De paso por Barcelona, adonde viajó para dar una conferencia, este pensador que vive en París habla en esta charla del mundo de hoy, del ser humano y sus utopías. Pero empieza hablando de sí mismo:
-No sabría decirle si soy filósofo, pensador, metafísico, moralista... He intentado escapar a todo tipo de definiciones.
-Eso es difícil.
-El papel del pensamiento es ir más allá de los hechos. Yo me encuentro en un estadio de premaduración de los acontecimientos.
-¿No se mezcla con lo real?
-Me he visto envuelto en algunos movimientos políticos, como mi militancia contra la guerra de Argelia o el Mayo del 68, y después me encontré transpolitizado: pasé a la escritura más conceptual.
-¿Quién fue importante en su infancia?
-Nadie. Fui hijo único. La mía era una familia de campesinos. Yo fui el único que estudió. Mis padres estaban fuera de la cultura y mi emancipación fue a través de los libros. Quizá la carencia de una figura importante me marcó, porque la soledad es algo constante en mi vida, siempre hay en mí una
especie de santuario cerrado.
-¿Qué sentimiento impregna su santuario?
-Nunca son sentimientos que tengan que ver con la compasión. Yo soy incapaz de ser desgraciado.
-¿Sentirse desgraciado es una capacidad?
-Si no hay compasión, no hay desgracia. La desgracia está vinculada con la compasión hacia uno mismo y yo me niego.
-¿Nunca nada lo derribó?
-Sí, accidentes, experiencias amorosas o pasionales. Pero siempre fui alérgico a la depresión. Ahora siento que la depresión podría atraparme.
Quizá sea una función de la edad, pero no está vinculada a la situación exterior ni a las relaciones personales, sino a una bajada de intensidad en la situación colectiva. Aunque también es cierto que soy muy sensible a la luz. Creo que en el fondo todo es una cuestión de fuente luminosa.
-¿Interior o exterior?
-Hay que mantener una fuente luminosa que puede ser cualquier otro o un acontecimiento excepcional. Para mí, por ejemplo, el 11-S fue una fuente extraordinaria de energía intelectual. Hay que ser capaz de transmutar la energía que viene de fuera. Siempre he intentado despersonalizar las cosas.
-¿Eso es posible?
-Es un desafío, un juego en el que cada uno debe inventar sus reglas. Puede parecer una idea provocadora, pero también tiene que ver con la lucidez. Mi punto de partida es no tener la ilusión de una voluntad o libertad propias.
-¿Cuál es su utopía?
-El desierto, pero no para escapar, sino para desembarazarme de la cultura y de todos esos impedimentos. Es una forma de libertad no filosófica sino de espacio.
-¿Consigue usted relajarse, no pensar?
-Yo no soy un pensador crónico, me considero un "outsider". Busco un punto de vista singular y para ello me sitúo en un islote de indiferencia, sin acción, sin ocupación, un exilio interior que puede implicar cierto aburrimiento.
-¿No teme el aislamiento?
-Sí, al que se da sobre todo en la sobreexposición. Perdemos nuestra sombra porque nos volvemos transparentes, y yo quiero conservar mi sombra. Mi fuente luminosa y mi sombra. Lo que más temo es perder esa dimensión irónica.
-¿Cómo definiría al ser humano?
-Durante mucho tiempo lo humano ha sido un concepto, un valor, un modelo, y ahora lo estamos transformando en una realidad biológica, un cálculo integral. Y creo que, precisamente, la característica principal de lo humano es su indefinición, su valor trascendente. El ser humano es un desafío.
Tenemos la ilusión de que somos amos de nuestros actos, pero no creo que seamos responsables de nuestra vida.
-Eso lleva a la amoralidad.
-Sí, o a la inmoralidad. Pienso que vivimos en un doble plano. En uno, según las reglas morales y sociales. El otro depende del destino, de algo ajeno, imprevisible, sin sentido, y esa realidad es tan insoportable que fabricamos un sentido. Yo aconsejo no perder de vista ese nivel sin sentido.
-Pero usted se define como moralista.
-El bien y el mal al final se intercambian. El exceso de bien produce mal y viceversa, es una especie de efecto perverso que anula la línea divisoria entre el bien y el mal.
*FUENTE: http://www.clarin.com/diario/2004/05/11/sociedad/s-03504.htm
TODOS LOS DÍAS*
“Hay que saludar todos los días al Pesimismo”
Gerardo G. Slobodjanac
Habrá que levantarse muy temprano
sonriéndole a los tuyos, sonriéndote a vos
aunque sientas muy fuerte el fracaso
porque no sos de madera ni de sombras
porque si y porque es hora…
Ya sé, ya sé, no digas nada;
que el trabajo o el estudio rutinarios
y la falta de incentivos
y las noticias estremecedoras de los diarios,
que las ganas y el deseo se te han ido
a quién sabe qué oscuro desaliento y nada,
a qué silencio de ideas y relicario.
Pero desde hoy proponete
saludar todos los días al pesimismo,
lavarte la cara con alguna canción;
por ejemplo:” Hoy Puede Ser Un Gran Día”,
o decirte de qué te quejás,
de qué te sentís tan ausente,
de qué te pensás sinsentido.
Asomate a la puerta de manera diferente
todas las veces que puedas
y salí a esa calle de millones de caras,
salí a ese entrevero con la suerte.
Tal vez hoy ganes
una palabra condescendiente,
una llanto de alegría,
una mirada cómplice y presente
o sólo tengas un día diferente,
y eso sea bueno
y por hoy, bastante.
*de Sebastián Slobodjanac Iparraguirre. sloboseba@yahoo.com.ar
30-4-2008
RECOMENDADO:
FOTOREPORTAJE
Pueblos*
http://www.clarin.com/diario/2008/04/16/conexiones/pinella.html
Las pequeñas localidades rurales de nuestro país, surgieron y crecieron en torno a las estaciones del ferrocarril, cuando éste se extendió por el territorio nacional ante la necesidad de contar con un medio para transportar la producción de cada región al puerto de Bs. As. Su posterior concesión al sector privado significó la desaparición casi definitiva del servicio en todo el país.
*Por Rubén Pinella rubenpinella@yahoo.com.ar
http://www.clarin.com/diario/2008/04/16/conexiones/t-01651710.htm
-Fuente: Clarín.
ESPACIO PARA SOCIOS:
-Sociólogo con perfil cualitativo y experiencia en opinión pública busca espacio laboral en área metropolitana. Comunicarse dejando datos de contacto al correo: sociologoescritor@yahoo.com.ar
InventivaSocial
"Un invento argentino que se utiliza para escribir"
Plaza virtual de escritura
Para compartir escritos dirigirse a : inventivasocial(arroba)yahoo.com.ar
-por favor enviar en texto sin formato dentro del cuerpo del mail-
Editor responsable: Lic. Eduardo Francisco Coiro.
Blog: http://inventivasocial.blogspot.com/
Edición Mensual de Inventiva.
Para recibir mes a mes esta edición gratuita como boletín despachado por Yahoo, enviar un correo en blanco a: inventivaedicionmensual-subscribe@gruposyahoo.com.ar
INVENTREN
Un viaje por vías y estaciones abandonadas de Argentina.
Para viajar gratuitamente enviar un mail en blanco a: inventren-subscribe@gruposyahoo.com.ar
Inventiva Social publica colaboraciones bajo un principio de intercambio: la libertad de escribir y leer a cambio de la libertad de publicar o no cada escrito. los escritos recibidos no tienen fecha cierta de publicación, y se editan bajo ejes temáticos creados por el editor.
Las opiniones firmadas son responsabilidad de los autores y su publicación en Inventiva Social no implica refrendar dichos, datos ni juicios de valor emitidos.
La protección de los derechos de autor, o resguardo del copyrigt de cada obra queda a cargo de cada autor. Inventiva solo recopila y edita para su difusión las colaboraciones literarias que cada autor desea compartir.
Inventiva Social no puede asegurar la originalidad ni autoria de obras recibidas.
Respuesta a preguntas frecuentes
Que es Inventiva Social ?
Una publicación virtual editada con cooperación de escritores y lectores.
Cuales son sus contenidos ?
Inventiva Social relaciona en ediciones cotidianas contenidos literarios y noticias que se publican en los medios de comunicación.
Cuales son los ejes de la propuesta?
Proponer el intercambio sensible desde la literatura.
Sostener la difusión de ideas para pensar sin manipulación.
